Hoy mis emociones tuvieron espacio.
En la desesperación rutinaria de la soledad, esa que deja ver todos los dolores que van quedando al acercarnos a mi partida, medité.
Las lágrimas que corrieron por mi cara mientras no logré dejar de pensar, trajeron futuros interesantes, además de abrirme a la realidad que he querido no pensar mucho. Claro que quiero volver, pero más quiero esa vida para todas.
Tengo tas remordimientos y siento tanta culpa, pensaba en lo bacán que habría sido si se hubieran venido a Alemania durante la pandemia, 2 años con colegio y trabajo online, cómo habría sido si hubiésemos sabido... Esta idea que jamás fue, vino a mi mente mientras el dolor de no haber estado aquí durante estos tiempos tan difíciles me inundó. Porque al fin y al cabo, si hubiera estado, las cosas serían muy diferentes ahora, lo sé.
No quiero volver a no estar, pero entre eso y mis propios sueños me quedo estancada. Imagino el futuro, pero a pesar de la posible calma, abundancia y éxito, siempre hay un dolor profundo. Es entonces que debí estar, es ahora, no en 7 años... Me arrepiento de siempre ser tan lenta y ahora las consecuencias de mis indecisiones son aún peores, afectando así, no sólo a mi y a esa madre que cree, soy de su propiedad. También ha afectado a ellas quienes amo más en toda la existencia.
No quiero volver, no quiero quedarme, no quiero irme, pero y yo?
Hay tantas opciones allá y tenerlas más cerca sería perfecto, quizás éste nunca fue mi viaje y él tuvo razón en enojarse y no hablarme por años. Cuál era mi viaje?
Ahora sólo me queda estudiar, terminar rápido y volver.
Siempre he soñado con ayudarles, comprarles casas lindas, cómodas, con habitaciones grandes y soleadas, que sus vidas sean tranquilas y llenas... Nunca fue mi responsabilidad, yo me la impuse, por el enfoque monetario que siempre viví como amor. Pero ahora veo mejor que era más importante cuidarme a mi primero y luego estar ahí, aquí. La compañía y el amor, el escuchar y abrazar, las experiencias, los paseos. Romantizar nuestro día a día juntas.
Quiero tanto que se vengan conmigo, que lo intentemos juntas, que tengan una vida mejor aquí, conmigo. Las extraño y ha pasado sólo un día, no puedo ni imaginar el dolor de mi partida, a pesar del llanto bloqueado que me da en este constante hacer.
Hoy me tatúo "I'm not nonsenseing" y no puedo recordar si esa -e- va o no ahí, pero no puedo hablarle, nunca más volveré ahí. Mientras vi las fotos antiguas para encontrar una respuesta, rompí mi propio corazón una vez más, no porque te extrañe, sino porque me fallé.
Qué perra vida me vine a crear.
