10.7.21

Evening sun

 



The sun shines through my window,
but the veils between us keep its warmth away.
Like a distant star, I wish upon you,
but my faith isn't strong enough,
you can't make anyone else's dreams come true,
only your own. 

So many words within your asteroid showers,
yet the empty spaces between them is what strikes the hardest.
You shine so beautifully in your infinite depth,
a darkness I can't grasp.

Loneliness isn't a sign, despite Cancer and Aquarius, the hermit might object. 

I miss your shine as I know I can't stare into your light without burning my eyes, your welcoming warmth should have never been for me, the arctic breeze I am, the chills on your neck, exciting yet ephemeral.

Can you see past me, my lovely?
Can you see further?

You see me in colour yet I have none,
I'm transparent as the fresh touch of a lost summer wind on your skin. 

You, my sun, you deserve the moon and more, I, unlike, deserve water and soil. Who are we to mix the gods with the cycles?
With all my pain, with all my love, I wish you well in other hands, some that can bring you what only gods can yet I'm unable to.


I'm nothing more than a feeble, passing breeze. I can't sustain a god, I can barely be me!


12.6.21

La primera vez

 🍄 I found being small/Encontré ser pequeñe.

Primero todo fue gracioso, de a poco subían las emociones hasta hacerse un universo de calma. Adentro.
Luego era demasiado, la separación del tu y el yo era irreparable, un demonio del ego. Pero pronto llegó mi realidad, sin ya importar la concentración, mi ser salió como una ola en el océano: sensible.
Descubrí el terror del infinito, la nada y el todo a la vez, el universo, pero la alfombra de verde y morado simbolizó el brillo de mi propia alma, segura en mi.
Encontré pronto un amor inmenso que no pude saborear entre tanto miedo de perder otros estímulos. Encontré psicoanálisis y sabiduría, nada nuevo, sólo más claro, más calmo.
Overwhelm, no hay lo literal.
Entonces caminé hacia el horror verde y encontré ser pequeña, entre tanto mundo en donde pisé vidas enteras olvidé que somos todo siempre. Miré el bosque, corte histológico de lo natural, hecho por el hombre, odio, pena, ser pequeña.

El bosque me protegió, me enseñó y me aterró.

Volví a la televisión, no nos entendemos. Tomamos las manos, compartir sin éxito, creo. No hay conexión. El sol ya no tocaba mi piel y descubrí el frío, caminamos hasta que corriste lejos, volviste con el grillo. Alegría hasta el salto, sumergido en pasto y miedo, sentí su horror. No pude cambiar nada, como es la vida entera, paso a paso dejé esa escena. Volver al hogar por cansancio, pero encontré de nuevo mi corazón encuclillada frente a tres plantas altas que bailaban con el viento como mi alma. Las acaricié con cuidado y recordé ir al hogar.
Volví y encontré mi amoroso silencio en un árbol cubierto de musgo, le acaricié y sentí como todo ser, por fuerte que parezca, necesita cuidado y amor, incluso por seres pequeñas como yo, mi árbol fuerte, cómo te amo.

Luego, tras mucho pensar, un abrazo nos hizo mirar el cielo en cierta incomodidad, al fin conectar, o algo similar. Los pájaros migrantes como yo, el árbol fractal, y los parásitos: fuegos artificiales en cámara lenta.
Conversaciones con un girasol muerto, tanta agua y tan poca. La roca que da fuerza, el sol en la cara, mi sidekick. No me gusta la propiedad, no me gustan las jerarquías, pero gracias por estar a mi lado.

Mujer en bici, volver. 

12.5.21

La pudredumbre.




 Ay, por dónde empezar? Que tengo 27, pero pienso que tengo 28 desde los 26, no. Que me siento mal, otra vez, estando lejos de mis raíces, estando estancada en un país de robots que todo el mundo idolatra, por ahí va.

Tengo una sed que nada me la quita, ni el agua, ni el café, ni la lluvia, ni el humidificador. Siento la lengua siempre seca, como si fuera una lima, como la que mi mamá usa para sus uñas. Hoy vi mi cuerpo al intentar aprender las técnicas que quiero usar en mi día a día y me poseyó algo entre asco y vergüenza, esas palabras que dijeron mi madre y hermano en el auto cuando tenía 15 años aún me atormentan en cada movimiento de este cuerpo deshecho.

Soy un cuerpo deshecho, una abominación. Hace tiempo que no me sentía tan mal, tan asquerosa, una sensación demasiado familiar como para que se vaya, siento que esta se queda, no sé cómo botarla.
Me mueva o esté quieta, se hace más fuerte, se funde con los cimientos de mi mente, toxificando mi jardín que llevo años cuidando.
Debe ser que soy tan mala para cuidarme como soy con mis plantas, todas están vivas, pero no felices. Quizás nunca voy a ser feliz, o quizás es que la felicidad es sólo momentos que confluyen durante una vida y nada más. Al menos tengo mis textos. Aunque ni para eso me siento buena hoy.

La mediocridad duele cuando al crecer te hicieron pensar que eras especial, duele que tantos me hayan alabado durante mi vida cuando la verdad es que soy otra más del montón, incapaz solidificar lo que existe en mi interior. Ni mi cuerpo, ni mi voz, ni mis palabras son suficientemente buenas, estoy atrapada en mi mente, en el aire.

Estoy cansada del aire, quiero vivir en mi barco, en la realidad, sobre el agua, tranquila. Sé cuáles son los pasos, pero tantas cosas me mantienen paralizada al borde del abismo, entre miedos y falta de recursos pienso en esas personas que se han hecho famosas y millonarias compartiendo sus talentos con el mundo, no como yo, que lo hago también, pero no soy suficiente. Me pregunto si es el miedo que me tiene acorralada o si es algo más, será que no lo merezco, o será que es suerte no más?

Cada día intento hacer lo correcto, tantas decisiones de las que soy consciente, tantos sentimientos que me derrotan porque otros hacen lo incorrecto. Porque no me vengan con que la dualidad del bien y el mal, tú sabes en el fondo, siempre que haces algo malo, tu cuerpo te lo dice, y sí, algunas acciones están en el area gris, pero la mayoría son claras como una poza de agua en total quietud.


Me siento deseperanzada y desesperada. No entiendo lo que hacen los gobiernos y no sé qué hacer con mi vida, porque tal vez lo que me paraliza es el aborrecimiento que siento contra este sistema que nos fuerza a tomar todas las decisiones incorrectas.
O quizás esa es la nueva excusa que creó mi sombra para hacerme sentir un poco menos mal por estar estancada desde que nací. Intentando protegerme de ese odio que mi madre inculcó en mi, ese que sale a flote cuando mi cuerpo se mueve pesado y cansado cuando lo que quiero es ser liviana y activa.

Filo, filo, filo. Nunca voy a encontrar una solución en todo caso, no sé ni para qué escribo cuando nada sale, nada avanza, nada crece, ni mis plantas, ni mis objetivos, ni yo. Todo está estancado y huele a putrefacción ya.






5.4.21

To the Self.




       It might be a good time to write, I thought, but never really imagined I'd get to do it so quickly. The keyboard was right in front of me and suddenly the screen was full of strangely familiar characters that welcomed me home as if I had never left.

       It's been a while, my dearest love, yet here you are in all your tenderness and fury, ready to tuck me in as the child I become sometimes. Thank you amor, for such selfless love, you're a waterfall of compassion and patience, understanding and more. Where would I be without you, I wonder often, but not often enough to remember that, even in the darkest of times, after years of drought, you are still blooming somewhere in the sand storm, and I just need to plant myself on the ground to find you again, and you'll be there, as always, with all your love, ready to take me in and nurture the neglected garden I can be.

      Today I decided to go against my mind once more, this time for a good reason. You reminded me of how great you can be, no matter the quality of what's to come, you let me put it all out, right on your lap as you knit me a blanket of words and warmth. My darkest fears, my deepest wounds, no matter how cold the caves, you can always draw the honey from within, and feed me light. Such powers were only allowed for gods, I thought, but I guess we all have the universe inside us, and that is those so-called gods.

      Thank you for staying with me, believing in me but never pushing. Your teachings have always mattered the most, so has your love. Buried under concrete for so long until the roots of my soul found you, calmly taking your time, trusting you'll get out, believing in my strength, knowing that, no matter the pain, I was tougher in my infinite tenderness.

       And I am, still. So I thank you, for never leaving my side with your acts, your mind and your words.