Si me quisieras conocería el amor, tendría relaciones sanas y te compartiría de mi. Si me quisieras respetarías mis límites, escucharías a mi corazón.
En vez de esa constante competencia de ego que llamas conversar. En vez de acuchillar por la espalda a quienes dices amar.
Si me quisieras no sería un monstruo y tú mi víctima. Si me quisieras me habrías dado lo que necesitaba una niña.
Habrías sido mi madre, en vez de yo la tuya. Pero me diste un techo, nunca me faltó comida, pero ni pasé frío, como tú. Tu vida siempre es peor, tu vida siempre tiene una historia más. ¿Pero me escuchas? - No, es que yo, yo, yo.
Me quiero ir y jamás volver por la pena que siento entre mi propia extranjeridad en mi patria y el dolor que ustedes cargaron en mi.
Y una vez más, sigo aquí atrapada en las palabras de alguien en quién no puedo confiar. Acciones que no van, dolores que se quedan.
Es por ustedes que quisiera nunca haber nacido.
